El negocio de las webs de anuncios

Una vez que pasamos a la pausa publicitaria en las televisiones, instintivamente hacemos zapping, perdiéndonos en muchos ocasiones buenos y divertidos anuncios. Además, el zapping es uno de los grandes males de los canales de televisión. Internet puede, en cierta forma, tratar de sacar provecho de los anuncios. Así, por ejemplo, la TBS lanzó, hará un año, veryfunnyads.com, donde ha ido colgando anuncios que les han llamado la atención, entregando más de 63 millones de vídeos. Es decir, le ha sacado un provecho a los anuncios que por su canal no lograría. El ejemplo ha gustado, de tal forma que tenemos otra web en beta privada pensada en colgar anuncios, Honeyshed.com, y se está preparando un proyecto, de próximo lanzamiento, y que responderá al nombre de Didja.com, que también buscará la forma de sacar provecho a los anuncios que más les llame la atención.

Curioso el futuro de la publicidad por televisión. Su salvación le ha venido por Internet, y por la posibilidad de ver el anuncio, cuándo, dónde y cómo quiera. Sin interrumpirte la trama de un capítulo de tu serie favorita.

[Más información en The NYT: Now, the clicking is to Watch the Ads, not skip them]

La rentabilidad del negocio offline de los periódicos frente al online

Las opiniones de Henry Blodget, otrora gurú del boom de Internet y que cayó en desgracia con el estallido de la burbuja, hay que cogerlas con matices, porque tiene que recuperar la credibilidad. No obstante, son muchos los medios que continúan escuchándole.

Todo esto lo digo porque en Silicon Alley Insider, donde postea con frecuencia, ha escrito una entrada en la que analiza la situación de The New York Times y su futuro. Explica, a grosso modo, que sería un error por parte del periódico desprenderse de la parte offline, dejar de publicar el periódico en papel, y centrarlo todo al mundo online. ¿El motivo? Que los números no cuadrarían y sus ingresos se verían fuertemente afectados. Cierto que como en todos los análisis, él parte de unas premisas muy radicales, pero es cierto que en su edición papel tiene una publicidad asegurada, y que en el mundo online, la competencia sería enorme y no fiel.

La cuestión, aunque él apunta muy bien, que el problema de base no está en la publicidad sino en el contenido, es si este panorama que pinta es real. No creo que ninguno de los grandes medios escritos tiendan a quitar su edición en papel, éstas si tendrán que repensar lo que quieran contarnos, pero un medio como The New York Times tendrá bastante seguimiento en la edición online. ¿Ganarán más dinero en la edición papel que la online, como apunta Blodget? Es cuestión de los precios que se manejan. Lo importante es pensar cómo está ahora el modelo de negocio, y la influencia que tiene un medio en Internet (que es la que determina el precio de insertar la publicidad online).

Lo valido de este opinión de Henry Blodget es lo que implica al The New York Times, o cualquier periódico, incluidos los españoles, y no es otra que empezar a planificar un mundo sin información en formato físico, y sus implicaciones en la cuenta de resultados. Desde ahí pensar la estrategia a seguir. Es un futuro hipotético, pero mejor tener preparadas desde ya las posibles alternativas.

Las próximas revistas en desaparecer

Media Centric es una muy buena columna que se publica en Business Week. En la de esta próxima semana comenta la situación a la que están yendo muchas de las revistas existentes en papel: su desaparición motivada por la fuerza de la nueva Internet.

A cuenta de esto habla de un blog curioso Magazine Death Pool que se dedica en sus entradas a hablar de cuál de las revistas existentes en el mercado será la próxima en caer. Desde luego pone el dedo en la llaga sobre la situación que tarde o temprano le tocará vivir al sector editorial en el mundo. Y es que el consumo de información a día de hoy en el tema de actualidad lo da Internet. De ahí que muchas revistas se tengan que pensar sus contenidos para sobrevivir en el nuevo mundo. Y es la dura realidad.

Publicidad en widgets o lo nuevo de Max Levchin

Max Levchin fue el fundador de Paypal, y lo vendió a eBay. Ahora se encuentra embarcado en otra aventura conocida por muchos: Slide.com. Lo curioso o novedoso de su nueva aventura es lo que cuenta Fortune en este artículo respecto a la forma en la que va a monetizar su inversión, introduciendo publicidad en sus widgets. Y lo hace basándose en la idea del poco caso que hace el internauta a la publicidad que va vía banners, o cualquiera de las otras herramientas empleadas como publicidad online. Los widgets van ocupando un lugar cada vez más destacado, y aprovecharlos publicitariamente no parece una idea muy descabellada. Pero no conviene desestimar los otros formatos, que a día de hoy son el estándar.

Hackeado el servicio de descargas de películas de Netflix

Vía Hacking Netflix me entero que los hackers han encontrado la forma de descargarte en streaming, películas del Netflix «Watch Now». Como cuentan en Wired, la forma en la que estaba pensado este servicio era una pera en dulce para que los hackers hiciesen de las suyas para saltarse las condiciones impuestas por Netflix. Recordemos que la películas se descargaban con DRM, sólo funcionaban en Windows y desde únicamente el Internet Explorer. ¿Todo esto qué motivo? Que clientes poco satisfechos buscasen la forma de saltarse estas reglas. Lo que han hecho los hackers. No obstante, la descarga de la película lleva su trabajo: encontrar la URL del vídeo, descargar el archivo, adquirir la clave de licencia y luego saltarse el DRM.

Ciertamente la oportunidad es tentadora y arriesgada. Tentadora porque permite descargarse películas en calidad DVD (con todo lo que eso supone por conseguir una copia en DVDRip), y arriesgada, porque si te pilla Netflix, te cierra tus cuentas en esta empresa (tienes que ser cliente para acceder al servicio).

Lo importante es el toque de atención a Netflix de sus usuarios para que piense de nuevo el servicio, o busque mejores condiciones con las majors. En caso contrario, va a estar ofreciendo algo que sus clientes no quieron, o lo quieren gratis si le ponen puertas al campo. Y hará bien escuchando a sus clientes.