Business online

Antes de ayer la pantalla de mi ordenador se declaró en huelga y se apagó. Antes de ayer, mi ordenador se volvió loco y empezó a reiniciarse automáticamente. Lo que en un mundo offline sería un grave problema, en el mundo online lo es, pero no tanto. Ahora que uno está metido en el «business online», el hecho de quedarme sin ordenador (desconozco el tiempo exacto), no supone tanto inconveniente. Ahora mismo, fuera de lo que es información muy clave, me basta con un ordenador con conexión a Internet para seguir trabajando. Con Gmail, Filezilla y un servidor lo tengo todo solucionado (y porque google spreadsheets no me da todo lo que tiene excel). Para mí ya no es necesario tener la información en el disco duro de mi ordenador. ¿Qué quiero decir con esto? Que al menos no estaré parado mientras arreglo mi PC, ni preocupado por si se ha perdido algún archivo de mi portátil.

Pero a parte de explicar esta nueva sensación, que desde luego en mis anteriores trabajos no hubiera descubierto, el post tiene como razón este blog que he encontrado vía Kottke: Fortuitous. Allí, el autor nos irá contando cada lunes, lo que es el «business online», usando sólo aplicaciones web. ¿El escritorio de mi ordenador? La Web.

Google se lanza a la arena de la TV

Pues Google se lanza de lleno a la publicidad en TV. Estuvo haciendo pruebas en un canal estatal, y ya ha lanzado la bomba. La empresa de Mountain View ha llegado a un acuerdo con EchoStar Communications, la segunda empresa de TV vía satélite de USA, para introducir un sistema automático creado por Google para comprar, vender, entregar y medir anuncios de televisión en los 123 canales de la red de EchoStar DISH. Según indica Eric Schmidt, CEO Google,

«Our partnership with EchoStar is important for us as we begin to offer a TV advertising platform broadly. We think we can add value to this important medium by delivering more relevant ads to viewers, providing better accountability for advertisers and better monetize inventory for TV operators and programmers.»

El sistema que quiere instalar Google busca ante todo la eficiencia, siguiendo el ejemplo de AdWords. Google dirigirá una subasta, en la que los anunciantes pujarán por las posiciones o los lugares donde poner sus anuncios, indicando el precio de la puja en CPM, y avisando en 24 horas quién es el ganador, donde se colocará el anuncio y el número de «impresiones» que finalmente se podrán ver. Es decir, un sistema a la carta en el que pueden llegar a conocer donde va a parar el otro 50% de su inversión en publicidad, e incluso decidiendo el anunciante qué cantidad de impactos querría por día.

Pero además, Google quiera crear un marketplace en el que se pueden unir los anunciantes que quieren comprar ideas o anuncios con aquellos que están dispuestos a ofrecerlos. Algo bastante parecido a la beta que está desarrollando eBay con varias empresas.

Y cerrando el círculo, Google TV está tratando de llegar a varios acuerdos con diferentes marcas para que usen este servicio que está lanzando con EchoStar.

Llevará tiempo analizar el movimiento. Lo cierto es que los cimientos de la publicidad vuelven a moverse, y Google es de los que no dispara con bala. Ahora son las Televisiones las que tienen que mover pieza si no quieren ver limitado su porción del pastel.

De aficionado a ser comprado por la ESPN

Jay Adamzcyk comenzó en 1996 creando Jayski.com, su pequeño santuario sobre la NASCAR, como un hobby. Jamás esperaba que fuese a tener mucho éxito, pero en 1999, dado el trabajo que le reportaba mantener su hobby, y a que podía ganar dinero de él, decidió convertir Jayski.com en un trabajo a tiempo completo, convirtiéndose en un sitio de referencia sobre la NASCAR.

En 2004, ESPN.com se convirtió en el servicio de host de Jayski.com, uniendo a dos de los sitios que más información acumulaban sobre esta competición. De 2004 hasta ayer, que se terminó de cerrar el círculo. La ESPN adquiere Jayski.com por una cantidad no determinada, y a raíz de los 17 millones de páginas vistas de febrero y el millón de hits obtenidos durante las 500 millas de Daytona (el acontecimiento de la NASCAR).

Toda esta información se resume en un único punto: de hobby a negocio ganándote un nombre de peso. Quien le iba a decir a Jay que ahora estaría en la ESPN. Sin Internet nadie.

[Más información Jayski.com/ESPN]

Posible venta de Doubleclick

El WSJ comenta que Doubleclick está estudiando salir en venta, y que Microsoft está estudiando hacerse con ella. Normal cuando el gigante de Redmond, a pesar de haber creado su propio sistema, no tiene, ni de lejos, la cabeza metida en el negocio de la publicidad online en Internet. Por ese motivo la compra de Doubleclick le resultaría muy interesante. Más, cuando Google, según el WSJ, planea lanzar algo parecido a los servicios que realiza Doubleclick de gráficos y vídeos publicitarios. No obstante, Microsoft no es el único interesado, también puede entrar en juego IAC/InterActive Corp. Con lo que está creciendo la publicidad online, esta noticia se convierte en un caramelo muy apetitoso. Veremos cómo termina la cosa.

[Vía Battellemedia]

¿Hará Rocketboom una versión premium?

Me encuentro esta noticia en la que Andrew Baron comenta y se plantea si cobrar 5 dólares al mes por los vídeos de Rocketboom. Y el pensamiento es interesante, por lo que implica en la realización de estos vídeos/programas. Estamos en un punto que sin publicidad, en este caso patrocinio, este tipo de vídeos terminará muriendo de inanición. Si los anunciantes no quieren oír hablar de pequeños acuerdos, habrá que buscarse otras fuentes de financiación, y dado el número de descargas que tienen, y la posibilidad de ofrecer un añadido premium por ese precio, no me parece una opción disparatada (principalmente porque el product placement, fuera de lo que sea llevar una camiseta especial durante la grabación del vídeo, no caería bien entre su audiencia, aunque no molestaría, la verdad).

Bueno, que el de Andrew Baron es un pensamiento en voz alta, y una manera de comprobar entre sus fieles, cómo sentaría cobrar una cuota mensual. Veremos que pasa y cómo reaccionan, pero si me preguntan, a mí pagar 5 dólares no me importaría.