Siempre el talento

La radio tiene que evolucionar, porque la misma tecnología avanza y aparecen nuevos formatos para distribuirse, como se explica en esta entrada de Radio Marketing Nexus. No obstante, por mucha evolución de los medios, conviene no olvidar al factor humano que es el que se encuentra siempre detrás de todo éxito, como indica Mark Ramsey en esa entrada:



«There would be no Soprano’s without David Chase. There would be no Sex and the City without Darren Star. There would be no Jerry Seinfeld Show without Jerry Seinfeld. If we as an industry don’t open the doors to talent, recognize talent, nurture, respect, support, protect, and reward talent, then Radio will have left its best days behind. We will become The History Channel and some other medium will be HBO.»



[vía Brand Autopsy]

Nosotros, los nuevos medios

Vía Blogpocket llegó a este artículo, El poder de las bitácoras, que es una soberbia respuesta, y de lectura recomendada, al Pecados blogosféricos que ha escrito lo que aquí denominamos medios tradicionales. Se nos acusa de no tener influencia, de padecer de ombliguismo y ser un fenómeno sobrevalorado, y entonces mi pregunta es la siguiente: ¿a cuenta de qué viene este artículo? No será que los medios tradicionales ya tienen miedo de eso que denominan fenómeno sobrevalorado. Y si no llamamos la atención, ¿por qué el autor de pecados originales sigue lo que se lee en la blogosfera? (que no es mi caso). Que sigan a lo suyo y con la venda en los ojos, que luego se preguntarán porque les hacen menos caso y cada vez más gente se pasa a la blogosfera. ¿No se defendía que las noticias, la mayoría de las veces, las creamos los propios lectores? Entonces, ¿de qué se supone escribe un blogger? Que piensen lo que quieran. Que sigan sin valorarnos y sin tomarnos en cuenta, que nosotros tenemos la libertad de seguir diciendo lo que pensamos, sin que nadie nos indique qué tenemos que escribir. Opinar es libre, aunque hables de innovación, sólo tengas 15 lectores y eso suponga no merecer la atención de los medios. Por mi parte, ¡qué me quiten lo bailao!

Lo bélico y la innovación

El Sr. Martinez habla sobre innovación en esta entrada, La innovación, la guerra, la empresa y el futuro de la voz, en su blog Estratega. Allí nos dice que «muchas innovaciones tecnológicas deben primero lograr su desarrollo, filtrado y prueba en un entorno competitivo (empresarial o bélico) antes de tener éxito, para adoptar una ‘fórmula ganadora’ lo bastante robusta para alcanzar el mercado general.» Y la verdad que un banco de pruebas más exigente que el bélico no creo que exista. La innovación llevada a su extremo y en el caso que nos atañe el germen de la revolución tecnológica. Habrá que seguir con atención lo que vaya opinando el Sr. Martinez.

Conocer lo que piensa el de enfrente

En una reciente entrada hablábamos del próximo libro de Malcolm Gladwell que estaba basado en este antiguo artículo para The New Yorker. Releido con calma, me ha dejado sorprendido y recomiendo su lectura. Resulta que se puede aprender a saber lo que piensa una persona sólo con fijarse en los gestos que haga con su cara. Vale que son unos 4.000, pero me imagino la ventaja que puede uno tener durante una negociación si conoce que si la persona que tiene enfrente se toca, por ejemplo, la nariz cuando va a responder una pregunta que considero comprometida, querrá decir que puede que esté mintiendo. Y no sólo eso, sino que yo sé que está mintiendo y él no. Esto desde mi punto de vista supone una tremenda ventaja competitiva, y si no que se lo hubieran dicho al fiscal del caso Clinton (tal y como cuenta el artículo).

Y ahí no queda la cosa. Por ejemplo, el éxito de que los personajes de las películas de Pixar, o de la mismísima Shreck, con sus caracteres tan humanos, proviene de haber conseguido identificar cada uno de los gestos que puede realizar una cara para poder implantarlas en un dibujo. Además, todo lo que cuenta el artículo lleva ya en estudio más de 40 años e incluso se puede aprender y perfeccionar con la práctica. Todo un tema interesante y que sin duda va a ser revolucionario.

Ahora sí que será más fácil que se cumpla el dicho de se pilla antes a un mentiroso que a un cojo… y vaya que si va a resultar que es cierto.

Lawrence Lessig en El País

El domingo en El País de los Negocios hay un artículo sobre Lawrence Lessig y Creative Commons titulado El ‘copyright’ en la era digital, lo cual tiene su importancia, y más cuando los medios tradicionales no es que estén muy por la labor de apoyar lo que defiende Lessig.

El artículo le dedica buenos elogios, e incluso su autora, Patricia Fernández de Lis (periodista a seguir), demuestra que sigue la blogosfera (menciona Free Culture, las ideas que defiende y el hecho de que se puede encontrar el libro en español), pero no habla ni del blog de Lessig ni donde se puede uno informar de Creative Commons. De todas formas algo es algo.

A lo largo del artículo, se pueden leer las siguientes perlas de Lawrence Lessig:

– La digitalización supone una gran oportunidad. ¿Cómo hacer dinero del libro Free Culture si se puede descargar gratuitamente de internet? «Muy simple. El lector comenzará a leer el libro y, si le gusta, lo comprará, porque la mayor parte de la gente prefiere el papel. Además, lo reenviará a colegas y amigos. Así que es una manera de incrementar las ventas.» (Simple sentido común y ser diferente… y que a mucha gente le cuesta entender).

– En el mundo actual nos enfrentamos a una situacion complicada, «no puedes ser un creador a no ser que tengas un abogado a tu lado.» (A veces pienso que me he equivocado de profesión).

– Casi todos entendemos la gran oportunidad que supone Internet para la industria de contenidos, y su forma de distribuirla. No obstante, siempre nos chocamos con el miedo al cambio de los dirigentes y su cortedad de miras, o en palabras de Lessig, «…la gente que hace negocio en una industria que ya existe no suele esperar con impaciencia que esa industria cambie, porque no sabe cómo va hacer dinero. Pero eso no significa que no vaya hacerlo.»

En referencia a esto último y ahondando más en la herida, conviene leerse esta entrada de Enrique Dans. Que complicados somos a veces viendo las cosas. Aunque la solución sea tan sencilla.



UPDATE: Para aquel que quiera echarle un vistazo completo al artículo, lo puede leer en elástico.