La guerra del fútbol: la economía comercial frente a la economía del compartir

Desde que Google anunció la compra de Youtube, le han empezado a llover las reclamaciones a Google. Todo a cuenta del copyright y los derechos de imagen. Pero el problema le ha venido del mundo del deporte, que no acepta que los usuarios cuelguen los resúmenes de los partidos en los servicios de vídeos de internet.

A cuenta de esto, nos encontramos con la dicotomía: legalidad frente a frescura. Y es un asunto importante. Los dueños, en vez de pensar en cómo utilizar el nuevo medio que se les ha presentado y ver formas nuevas de distribuir contenidos, dígase resúmenes de los partidos, van directamente, igual que hizo la industria discográfica, a atacar a los usuarios, que son los que están demandando nuevas formas de disponer los contenidos (cuando quiero, como quiero y donde quiero).

Quizá el problema esté en lo que comentaba en una clarificadora entrada Lawrence Lessig: On the economies of culture. Nos encontramos en la época de la Second economy o Sharing economy frente a la tradicional Commercial economy. Y en la forma como estas dos economías se entiendan, darán solución al problema. Enfrentarse a lo que están queriendo los usuarios, por muy dueños de los derechos de autor que sean las televisiones, es dar la espalda a donde va el futuro negocio. Por que aquí viene mi pregunta: si las televisiones emiten los resúmenes de los partidos y yo decido grabarlo, y no sólo eso, decido colgarlo en un servicio de vídeos de internet porque me es más cómodo mantenerlo, no hago uso comercial de ello y decido compartirlo con mis amigos, ¿estoy cometiendo un delito? ¿Lo está haciendo el servicio de vídeos? ¿Por qué tengo que pagar en internet algo que veo gratis por la tele? Será cuestión de aprender a usar correctamente los permisos (¿creative commons?).

Dará que hablar, y sobre todo el futuro de los derechos de distribución de imágenes por internet de los resúmenes de las jornadas (muy abandonado en España, sino es por el empeño de los propios usuarios en subir las imágenes). El fútbol es un filón en la red, y en vez de cobrar por descargar contenidos, bastaría con introducir publicidad, y aquí google tiene mucho que decir, y las empresas mucho que aprender. Volviendo al punto de arranque de todo: conversar, opinar, compartir. Es muy sencillo, ¿no?

[Más información | Periodistas 21: el fútbol no es personal]

La red de blogs de Business 2.0

Ya anunció Erick Schonfeld el interés de los editores de Business 2.0 de crear una red de blogs que aprovechase el formato y la capacidad publicitaria que les daba la propia revista. Sus palabras eran muy claras:

I think they are the brand. Business 2.0 magazine is the totality of our collaboration. It’s me picking people to come work here who I think better enable us to fulfill our mission.

There’s no reason why my people can’t do that digitally as well as in print. I trust each one of them to represent us. These blogs could strengthen our brand and allow everyone at the magazine to live the very ideas that we preach in print.

We’re doing something that is novel for Time Inc. Our bloggers will be directly remunerated on the basis of their traffic. They’ll be paid a modest CPM. Time Inc. will sell advertising on the individual blogs. So the bloggers will get to participate in the revenue they generate.

Pues ya se ha hecho realidad la red de blogs de Business 2.0, que lleva el nombre de Business 2.0 Beta. Como diría áquel: suma y sigue.

Hipervínculos en los vídeos

A propósito del interés de Google por You Tube, me atrae la forma sobre cómo la primera podría gestionar la publicidad en los vídeos, y los análisis sobre los ingresos que han empezado a calcular algunos bloggers, si You Tube metiese anuncios en sus vídeos.

Por esa forma sobre cómo llegar a gestionar la publicidad en los videos, me ha llamado la atención este artículo que publicó The Economist con el título de ‘From hypertext to hypervideo‘. En él se plantea que se están desarrollando tecnologías que permiten meter hipervínculos dentro de los propios vídeos online, de tal forma que a la vez que estás viendo el vídeo se podría pinchar sobre la imagen del personaje que apareciese en pantalla, e ir a otra pantalla con información relacionada.

Por ejemplo, imaginemos que estamos viendo un documental en el que aparece John F. Kennedy, y que pinchando sobre su cara vamos a una biografía suya o incluso, dependiendo de la publicidad que se gestione, ir al trailer de la película ’13 días’ sobre la crisis de los misiles cubanos. Algo por el estilo está intentando viewmagazine.tv, que despliega una entrevista sobre el contenido del vídeo que estamos viendo.

Si esto se convierte en realidad, imaginaros todas las expectativas que se abrirían en el sector, principalmente por el hecho de que la publicidad en este caso no sería intrusiva, y no nos meterían 10 segundos de publicidad que nosotros no hemos deseado (aunque en mi caso me da igual). Una vuelta de tuerca habría que darle, sobre todo por los links que nos pudiesen meter y que no tuviesen nada que ver con el contenido del vídeo (hotlinking).

Lo dicho, da que pensar.

Ombliguismo

Siempre me he revelado contra las regulaciones de plantilla. Ford anunció que tiene que cerrar varias plantas para sobrevivir, y cada vez que las empresas del sector automoción hacen esto, echo la vista a Toyota, y pienso que hay algo que no me cuadra. Toyota no cierra plantas, ni regula plantilla y apuesta por la innovación. Entonces, ¿qué pasa? ¿Dónde está el problema? ¿En la gestión de la empresa? Pienso como Seth Godin:

Monday, when you sit down with your organization to plan the next decade, perhaps you could ask, «what would the top people at Ford do?» and then do precisely the opposite.

¿O es que sólo son los empleados los que tienen la culpa? El ombligo de los directivos, sin duda.