El copyright entorpece la innovación

Ya realiza una interesante reflexión sobre el asunto del título Enrique Dans en su blog sobre las trabas que provocan a la hora de innovar las patentes, y que va en contra de lo que algunos pensamos que debe incentivar la innovación, como es la sharing economy (obligada lectura es Free Culture de Lawrence Lessig).

A este respecto se publica un libro Innovation and Its Discontents: How Our Broken Patent System is Endangering Innovation and Progress, and What to Do About It, y del que habla The Economist en un artículo titulado ‘The cost of ideas’ (aquí podreis encontrar algunos extractos del mismo), y que hace hincapié en los graves problemas que provoca el actual sistema de patentes en la sociedad del conocimiento, quejándose de la lentitud y burocratización del mismo, así como del hecho de que muchas veces se patentan las cosas equivocadas. A la larga que significa esto, una gran amenaza para la sociedad de la innovación.

Y por si esto fuera poco en breve aparece un nuevo libro Innovation and Incentives, que no hace otra cosa que echar más leña al fuego, y defender la idea de que las invenciones deberían ir al dominio público. Porque, ¿quién sale beneficiado con las patentes y la propiedad intelectual? Habría que preguntarselo a los músicos, pero creo que los gobiernos sacan una buena tajada vía impuestos.

Mario, a través de su blog, me recomienda dar una vuelta por Global Ideas Bank, y leerme este artículo Embedding innovation capability in businesses to change their culture, que a parte de dar unos buenos ejemplos, me gustaría resaltar lo siguiente:

«Challenging the myths of innovation he outlines at the start can also lead in this direction. Take the truth that ‘Innovation does not require high investment’: many a non-profit sector organisation should take that on board. Similarly, the truth that ‘Innovation can occur in all areas of the organisation’: innovation is not just about the ‘big idea’, but about ideas for improving the methods of doing things, the ways we work together and collaborate, on changing small things in our society and workplaces.»

Creo que en España, algunos no tienen claro que en la innovación vamos todos y que innovar tampoco significa realizar un gran desembolso

Gracias Mario!

McDonald’s, centro de innovación

A veces una simple película puede hacer que una gran compañía despierte de su letargo y empieza a valorar la innovación con mayor importancia. Ese es el caso de McDonald’s con la película SuperSize Me. Sin el tirón de orejas que ha supuesto esta película, quizá McDonald’s nunca se hubiera planteado pasarse a la comida sana, y quizá nunca hubiera valorado el enorme negocio que ahora le reportan las ensaladas y los sandwiches. Conviene echarle una ojeada a este artículo, Big Mac’s makeover, de The Economist, donde se habla del giro realizado por la empresa. Allí también nos enteramos de la existencia del Centro de Innovación, un gran almacén de alto secreto, donde trabajan arquitectos e ingenieros, y donde se analizan y prueban todas las ideas de las filiales de todo el mundo. Es el sitio donde se orquesta la innovación de la compañía. Y parece que innovar no le sentó nada mal a la empresa. Ahora también lo lleva en la cultura de empresa, aunque le haya costado dar el paso.