El visitante de Starbucks

Reconozco que a los americanos a veces es difícil cogerlos el punto. Creo recordar que el último ganador del oscar al mejor documental fue un tío que se dedico durante un año a comer comida basura, hamburguesas, para demostrar como tu salud se deterioraba de tal manera que si hubiese decido seguir 6 meses más probablemente hubiese muerto.

Esto lo comento porque me encuentro, aunque en otro sitio ya había leído algo al respecto, vía esta entrada de Brand Autopsy, la aventura que está llevando a cabo John Winter Smith, de visitar cada establecimiento de Starbucks, que hay en el mundo (parece ser que ya ha visitado los de USA, UK y Japón).

La loca iniciativa de este tío ha supuesto para Starbucks una amplia cobertura en los medios, al estilo de lo que aquí ha sucedido con la famosa pelota de Beckham.

Pues según leo en el comentario de Brand Autopsy, esto que en principio es publicidad gratuita para la compañía, se puede volver en su contra: «If you read Winter’s travel logs (antes tenías que esperar un año para escribir un libro contando tus aventuras y ahora lo puedes comentar directamente en la red, la evolución de los medios), you’ll notice that he admits to gagging and nearly vomiting after drinking too much Starbucks. That behaviour is not becoming of a Starbucks spokesperson.»

Entonces, al igual que la ha pasado a eBay, con la famosa pelotita, ¿por qué Starbucks no cuida al amigo Winter y le apoya en la realización de su viaje? Al final puede resultar que algo que te podía beneficiar por no tomarlo en cuenta se puede volver en tu contra. Las ideas que propone Brand Autopsy no son nada complicadas de llevar a cabo y permiten sacar beneficio de esta insólita aventura.

De todas formas, y volviendo a la iniciativa, yo a los americanos sigo sin cogerles el punto.

ACTUALIZACIÓN: Starbucks Everywhere es el sitio desde el que John Winter Smith, el visitante, cuenta como le va su insólita aventura (incluye fotos).

El Buscavuelos y un informe sobre las aerolíneas de bajo coste

Todo aquel que haya tenido la paciencia de leerme en estos más de 2 meses, sabrá de mi tendencia a comentar aquellas propuestas que a través de la red, o no, hacen más sencilla, por ejemplo, nuestra experiencia de compra.

Lo normal es salir a buscarlas, pero sucede, que a veces, la gente comete la locura de leerte y adjuntar un comentario a una entrada que escribes sobre las aerolíneas de bajo coste, proponiéndote que vayas ver, gracias Oscar por el comentario, su website, El Buscavuelos (me suena a algo, no Julio?). Y allí que fui a visitarlo.

Su servicio es sencillísimo. Mandas un mensaje desde tu móvil solicitando información sobre un vuelo: ciudad de origen, de destino y la fecha. A continuación, ellos te contestan dándote la información necesaria y el teléfono de reservas o la dirección web para que compres tu billete al destino que deseas y al precio más barato, sin necesidad de tener que utilizar intermediarios. Y todo ello en 3 pasos. Así que daros una vuelta y para los que no tengais miedo a viajar probarlo, imagino que ahora en épocas de vacaciones uno se puede encontrar con alguna que otra sorpresa.

Continuando con el sector aéreo y las aerolíneas de bajo coste, es interesante echarle un vistazo a este informe de The Economist sobre este tipo de aerolíneas, y con más motivo por la comparación que realiza entre cómo están estas empresas en USA y cómo están sus equivalentes en Europa. Las americanas van viento en popa, sacando servicios que mejoran lo que ofrecen las aerolíneas tradicionales, frente a la estrategia de las empresas europeas de dar servicios más baratos. ¿Qué futuro les depara a Ryanair y a Easyjet? El informe lo pinta oscuro.

Además, me encuentro en El País un gráfico en el que se explica como se distribuyen los costes típicos de un billete de avión.

Costes no relativos al aeropuerto:

– Emisión y venta de billetes, 17’2%

– Tripulación, 12’9%

– Costes del avión, 11’5%

– Servicio, 7’1%

– Combustible, 7’1%

– Administración y otros, 5’7%

– Tasas de sobrevuelo, 5’7%

– Mantenimiento, 8’6%

Costes relativos al aeropuerto:

– Handling y operaciones en tierra, 17’1%

– Tasas aeronáuticas, 7’1%

Esto nos vale para entender un poco cómo surgió el fenómeno del bajo coste. Incluso estudiar la revolución que han provocado en su sector les sería de mucha utilidad a las grandes compañías telefónicas, porque el próximo fenómeno del bajo coste les va a atacar a ellos en plena línea de flotación. Tiempo al tiempo.

Postear desde el Campus Party

Esteban en Algo que hacer, su más que interesante blog, nos informa que va a estar presente en el Campus Party, que comienza el 26 de julio. Además, y esto es lo realmente importante, avisa que posteará desde allí , informándonos de todo lo que se vaya cociendo en la concentración.

Esa es la ventaja del fenómeno blog y todo lo que mueve. ¿Para que esperar a las noticias de la televisión o a los periódicos del día siguiente? Ahora los propios interesados te pueden ir contando de primera mano y bien calentito todo lo que sucede, y encima enriquecer la información con los comentarios. Obviamente habrá que seguir todo lo que comenta Esteban.

ACTUALIZACIÓN: Esta es la dirección para seguir a Esteban en el Campus Party.04

Cines Renoir

Ahora que he decidido volver a darme una vuelta por las salas de cine, lo cual reconozco que me preocupa, me apetece hablar de los Cines Renoir, el proyecto que lanzó Enrique González Macho para ver películas en V.O., cuando antes el único sitio donde podías ver así una película era la filmoteca. Además, me parece un buen ejemplo de innovación.

En su libro Free Prize Inside, Seth Godin dice que «the free prize is the element that transcends the utility of the original idea and adds a special, unique element worthy of more money and notice», y también comenta que en la mayoría de los casos las ideas innovadoras provienen de los extremos, en este caso ir al cine a ver películas en su idioma original, algo diferente y que además llama la atención. Para ello desarrolla una teoría que denomina Edgecraft.

«The way to find these ideas is what I call «edgecraft.» It is a methodical, measurable process that allows individuals and teams to identify inexorably the soft innovations that live on the edges. Edgecraft is a straightforward process:

1.- Find an edge-a free prize that has been shown to make a product or service (in someone else’s industry) remarkable.

2.- Go all the way to that edge-as far from the center as the consumers you are trying to reach dare you to go.»

Del mismo modo, comenta Seth Godin en Purple Cow, es necesario que tu producto sea conocido, primero, por aquellas personas que verdaderamente estén interesadas en lo que les ofreces, estos serían los líderes de opinión, para que a continuación y vía el boca a boca, comiencen a proclamar las virtudes de tu producto entre su grupo de conocidos, siguiendo el famoso efecto bola de nieve. Así, una vez que descubres el cine en V.O. te cuesta mucho trabajo volver a ver la misma película en su versión doblada. Enganchas clientes.

Siguiendo estas ideas, los Cines Renoir han ido atrayendo más gente a sus salas y han ido aumentando paulatinamente el número de pantallas, es decir, un éxito, aunque la gente se siga quejando de que le cuesta mucho leer los subtítulos. Y ya han pasado más de 20 años.

Por cierto, lo del doblaje clama al cielo. El 80% de una interpretación es la voz, si doblan al actor, ya me explicareis quien es capaz de decirme que tal actor o actriz hace una gran interpretación (os asombrarías al escuchar a Clint Eastwood con su verdadera voz, nada que ver con Constantino Romero). Yo no podría.

Hoy Blogger me ha dado muchísimos problemas para poder hacer una entrada, así que sólo me da tiempo a hacer un comentario rápido. He decidido salir del armario poniendo mi perfil, falta la foto, pero no me apaño mucho en como ponerla, aunque todo llegará. También he incluido algún link más sobre blogs que tratan el tema de la innovación, aunque cada día me doy más cuenta que innovación abarca mucho y es muy difícil delimitarlo. Entre los nuevos links encontrareis algunas de las iniciativas que va lanzando Joyce Wycoff, a Dave Pollard, muy recomendable, y a Innosight, la empresa creada por Clayton Christensen, que en cuestiones de innovación estratégica, acuñó el término de ‘disruptive innovation’, es un referente. También es quien se encuentra detrás de Strategy & Innovation, la newsletter de Harvard sobre innovación.

 

Aprovecho también esta entrada para recomendar su libro The Innovator’s Solution: Creating and Sustaining Successfull Growth. Y por si teneis dudas para comprároslo, en esta antigua entrada de Ideaflow encontrareis artículos, capítulos y referencias al citado libro.

 

No obstante, poco a poco continuaré incluyendo links y nuevas cosas que estoy viendo, aunque después del problema que me ha dado hoy blogger cada día cobra más fuerza el que me cambie a typepad. Quizá después del verano