‘Partly Cloudy’, el cortometraje que viene con ‘Up’

Esta es una entrada que le va a gustar a mi amigo Mmoroca, y más sabiendo su interés por el mundo de la animación. Y es que era cuestión de tiempo, hacía pocas fechas que estaba disponible en iTunes, que ‘Partly Cloudy‘, el nuevo cortometraje de esos inventores de sueños en que se ha convertido Pixar, lo tuviésemos disponible en Internet.

Conocíamos su sinopsis, la relación problemática entre la nube, Gus, encargada de hacer los bebés, y la cigueña, Perk, responsable de llevárselos a sus padres. El problema son los bebés que fabrica el díscolo Gus.

Ahí es donde se establece la gracia de ‘Partly Cloudy’, en cómo transmiten sensaciones y sentimientos ambos protagonistas, sobre todo la nube, entrañable la sufrida cigüeña. Más allá del alarde tecnológico, de diseño y artístico que es este trabajo de Peter Sohn, director del mismo, me quedo con las sonrisas continuas, entremezcladas con alguna carcajada, que me han arrancado los encargos de Perk.

Vuelven a rizar el rizo. Quizás no tenga el ritmo endiablado de ‘Presto‘, ni el humor negro de ‘Lifted‘, pero el arranque con ese plano hacia el cielo de las cigüeñas, hasta toparnos con la sorpresa, las nubes fabricando bebés, es un momento grande. ¿El resto? Peter Sohn habla de ‘Dumbo’, y su inspiración, yo sigo pensando que se han vuelto a inspirar en los cortometrajes clásicos del cine mudo. Y es que Gus y Perk, a su manera, no dejan de ser una versión actualizada del gordo y el flaco. Además, sin palabras. La virtud del buen cine reside en ese detalle, en el hecho de que no es necesario el acompañamiento de la voz para entender lo que algo puro nos llega a transmitir.

Buen provecho, ‘Partly Cloudy’ es bocado gourmet.

Vía | Urban Time
En blogdecine | Partly Cloudy

¿Se hará realidad un Monsters, S.A. 2?

Es curioso como son los blogs americanos de cine, de un apunte, simple, pero apunte a fin de cuentas, son capaces de levantar revuelo sobre algo que aún hay que coger con pinzas. Cierto que dos de los blogs más fiables sobre el universo Pixar, como son The Pixar Planet y The Pixar Blog se hacen eco de la noticia que ha comentando /Film, sobre una opinión de Jim Hill (que al ser él quien comenta la posibilidad da un poco de verosimilitud a la información) acerca de lo que ciertos compradores en el Licensing International Expo 2009 habían visto y escuchado hablar a Pete Docter sobre una segunda entrega de Monsters S.A, además de dejar caer rumores sobre licencias de producto sobre personajes para una segunda entrega. A lo cual, el propio Jim Hill comentaba que le cuesta creer esa posibilidad, y que si hay algo de cierto no se vería hasta la próxima Expo de 2010, donde se podrían ver algún tipo de esbozo sobre este proyecto.

Ya expresé mi punto de vista sobre que hubiese una nueva entraga de Monsters S.A, y cuál de sus películas sí veía con posibilidad de tener una segunda entrega (curiosamente /Film piensa «exactamente» como yo). Pero de ahí, a tener claro ya que sí habrá un Monsters 2, servidor no se lo cree. Como pronto será en 2013, y si dan con el argumento… De todas formas, la impresión para esa fecha es que Pixar se va a atrever con cine no animado. Por el lado de la animación, sólo se sabe que Newt y The Bear and the Bow serán junto a Cars 2 los proyectos confirmados después de Toy Story 3. Mirar más allá del 2012, y fuera de estos proyectos, no es más que un brindis al sol. Lo único que queda esperar, es dejar de elucubrar sobre si habrá tal o cual secuela en cuanto alguien arma un poco de alboroto. Como ya han hecho antes, será la propia Pixar quien lo confirme en sus eventos especiales.

La co-innovación y el uso del P2P

Tengo claro que el problema principal que existe en el mundo empresarial español respecto a la innovación es de cultura. De actitud respecto a ella. La innovación es un concepto en boga al que todo el mundo quiere arrimarse sin tener en cuenta dos patas importantes: el conocimiento y la información. Ambas deben ir entrelazadas en un concepto más amplio que responde a la idea de compartir el conocimiento y la información. Dioni Nespral habló de un término que viene al pelo sobre la idea anterior durante la presentación del Blogbook en las oficinas del BBVA, y al que él denominó coinnovación o innovación colaborativa entre diferentes personas y organizaciones.

En el fondo es compartir la semilla del conocimiento entre el mayor número de personas posibles. La innovación, tal y como debe ser entendida hoy, no es un ente cerrado, es abierto, entroncando este mismo término con el de Open Innovation que defiende con acierto Juan Freire (y cuyo ejemplo tenemos sin duda en el desarrollo de la plataforma Linux con sus miles de programadores o el mismo blogbook), y ahí sería donde tendría cabida la coinnovación. En los miles de perfiles y diferentes puntos de vista que los miembros de esa unidad abierta de innovación forman. Comento todo esto, y este término, porque poner trabas a compartir el conocimiento, que no es otra cosa que poner trabas al P2P desconectando de Internet aquellos que lo utilizan, es frenar la innovación. El P2P es algo más que descargar contenidos, es un modelo de desarrollo de crecimiento empresarial que facilita la difusión del conocimiento. Si queremos dejar la cola de los países menos innovadores, debemos tener claro tanto el concepto de la coinnovación como la utilidad que al mismo aporta el P2P.

Vía | Eduardo Collado
Más información | Público
Más información | Planta 29

Groundswell, internet como tu departamento de marketing y BlueShirt Nation

Pensemos en lo siguiente. En este preciso momento cualquiera de los clientes de cualquier empresa están escribiendo sobre sus productos en un blog o recopilando anuncios en sus cuentas en YouTube sobre los que van comentar algo, se acercan a la Wikipedia o suben sus perfiles a Facebook, como un fenómeno social que está creando un cambio en la forma como el mundo se mueve. Mientras las marcas y las empresas de hoy se gastan millones en publicidad para definirse a sí misma, resulta que con el fenómeno de la “social web” o de las redes sociales, y la llamada Web 2.0, el usuario le está haciendo ahora mismo muchas de sus labores de marketing. Todo ello gracias al auge de la tecnología y del uso que ahora está realizando la gente de la Web. Dos mentalidades diferentes, que miran la realidad con distintas gafas.

Pues bien, en ‘Groundswell’, el libro escrito por Josh Bernoff y Charlene Li, analistas de Forrester, se hacen eco del clamor popular que supone que de manera espontánea se produzca un movimiento de gente conectada, usando herramientas online, que en base a su propia experiencia, obtienen lo que necesitan, ya sea información, soporte, ideas, productos o poder de negociación, de las conversaciones y conexiones que entablan entre cada uno de ellos. Ese clamor popular abarca a todos los sectores y empresas, donde son los propios empleados o usuarios dentro de las empresas los que están rediseñando la forma de trabajar y gestionar su forma de vida, en un movimiento que no para de crecer.

Para entender esta nueva situación en la que se encuentran las empresas, en Groundswell, los autores echan mano de dos herramientas a las que llaman “Social Technographies” y el método POST.

La “Social Technograpics” o lo que ellos llaman la escalera (presentación superior), vendría a ser los diferentes niveles de participación que existen entre todas las personas, bien en su manera de acercarse a la web, o bien en la actividad que realizan en ella. Pasarían desde los creadores hasta los inactivos, si nos movemos en los extremos. En total son 6 fases. El conocer perfectamente cuál es la composición de cada uno de los miembros de cada una de las fases, puede ser de un gran valor para las marcas, a la hora de valorar hacia dónde y quién dirigir sus campañas.

El método POST, denominado así por el empleo de las iniciales de People, Objectives, Strategy y Technology, hace referencia a los distintos pasos a realizar para establecer una estrategia social, no sólo a plantearse hacer un blog, abrir una página en una red social o crear una comunidad, que eso se da por sentado, sino a cómo iniciarlo. Es decir, no empezar una estrategia social sin tener claro y conocer las habilidades de nuestra audiencia y lo que les interesa. Por qué vamos a iniciar esta estrategia o cuál es el objetivo de la misma (¿escuchar a los clientes?, ¿evangelizar?). Saber hacia dónde se quiere ir, para tener claro por donde empezar. Con todo esto, aplicar la tecnología que mejor se adapte, sea comunidad, red de blogs o wiki.

Estas dos ideas que se plantean hacen referencia a la afirmación que hacíamos en el título de la entrada, sobre el hecho de que Internet es el verdadero y actual departamento de marketing de la empresa, bien desde fuera o desde dentro de la empresa. Así uno de los ejemplos que se proponen es BlueShirt Nation, una comunidad de personas con un interés común, la empresa Best Buy. Allí comparten ideas y problemas. Empezó como un lugar donde los trabajadores de Best Buy (el nombre se refiere a la camisa azul que utilizan los empleados de las tiendas), tuvieran un lugar donde pudiesen hablar entre ellos, buscando la manera de conocer prácticas que se empleasen en otras tiendas, y que funcionasen para poder aplicarlas con los clientes de cada uno de los establecimientos. En el fondo, mejorar el marketing, como bien cuenta su fundador Gary Koelling sobre cómo se desarrolló el proyecto desde el principio.

El poder está cambiando de manos. Se podría hablar de innovación abierta, que eso vendría a ser el grounsdwell o clamor popular, como explican en sendas entrevistas tanto a Charlene Li, como a Josh Bernoff. Y lo cierto es que cada vez se habla más de esta tendencia. ¿Quién ha hecho una mejor labor de marketing por Best Buy? ¿Su propio departamento o BlueShirt Nation? Convendría tener clara la respuesta.

Vía | Groundswell
Más información | MITSloan Management Review Spring 08
Más información | Fast Company (capítulo del libro).
Más información | Gary Koelling