Economía, estrategia, innovación y Porter

Hace aproximadamente 7 meses, publicó Michael Porter un artículo en el Business Week en el que recomendaba a Obama el planificar o desarrollar una estrategia para dirigir el futuro económico de USA. El profesor miraba al pasado o a las acciones emprendidas por las últimas administraciones, y en aquel momento indicaba que éstas habían adolecido de la necesaria visión estratégica de la economía norteamericana, y que por consiguiente no se habían tomado medidas sistemáticas y consistentes, sino medidas de carácter táctico o reactivo. Es decir, chapa y pintura para retrasar el problema, en vez de empezar a poner los cimientos de cara a la recuperación.Un mes más tarde, la ministra, Cristina Garmendia, de ese ministerio fantasma que es Ciencia e innovación, sacado de la manga de Zapatero porque en ese momento lo que era “cool” implicaba hacer algo sobre I+D, dijo que “innovar no es sólo por crecimiento, es por supervivencia“. La afirmación la realizaba en un medio que le avisaba sobre el riesgo de recortar gastos en I+D y universidades a causa de los problemas de liquidez derivados de la crisis. E incluso la propia ministra llegaba a señalar que “la crisis es una metamorfosis de la que saldrá algo nuevo“, un brindis al sol mientras afirmaba que el ministerio de Ciencia e Innovación mantendría sus partidas presupuestarias a pesar de las turbulencias económicas.Puestas en contexto ambas opiniones, y es que en el universo de la sociedad de la información somos esclavos de nuestras opiniones, en la actualidad, nos topamos con que durante unos de los últimos debates sobre el estado de la nación, Zapatero anunciaba un recorte para el gasto de los ministerios de 1.000 millones de euros, a sumar al de 1.500 millones aprobado en febrero. ¿Y cuál era el ministerio más afectado? El de Ciencia e innovación.

Si meditamos todo en conjunto vemos que no se cumple aquella petición que realizaba Porter sobre el uso de una estrategia. El gobierno con este recorte, medida reactiva, bloquea el empezar a dar los pasos a la búsqueda de la salida a la crisis, medidas sistemáticas, cerrando la posibilidad de una metamorfosis, y cortando el suministro a la supervivencia. La idea de la estrategia futura, que era la apuesta por la innovación, suponía apostar por un nuevo modelo basado en el conocimiento y la educación, o lo que supone que exista el ministerio dirigido por Cristina Garmendia, potenciando nuestra industria y aumentando su productividad a través de la ciencia y la innovación.

O lo que es lo mismo, mirar al gasto en I+D como inversión, y no como gasto, o como siempre ha sido visto, principalmente porque sólo da resultados a largo plazo, o estratégicos. Así, las empresas (pymes) españolas, la fuente real de innovación de este país junto a las universidades, ven las ayudas necesarias para invertir que desaparecen, porque ahora lo único que importa es destinar más gasto a lo social, al corto plazo, a ignorar la estrategia… Y lo peor es que estos recortes o medidas anticrisis, reactivas o tácticas, según el pensamiento de quien nos gobierna, son una apuesta por el cambio a un “nuevo modelo productivo“. ¿Quitando dinero al I+D+i? Que alguien me lo explique, porque no veo cómo.

El gobierno, ahora mismo, es como un velero, que en medio del océano se encuentra en una encalmada, y busca desesperadamente cogerse al primer golpe de viento que le haga avanzar. El problema, no viene porque se encuentre en esa situación, sino por la estrategia que siguió para llegar ahí. El océano es enorme, y la metereología caprichosa, por eso, los buenos navegantes conocen, estudian, practican y ganan en experiencia antes de zarpar… Y aquí, no se le pueden pedir peras al olmo.

Más información | Santiago Íñiguez

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