Diez verdades sobre el marketing en buscadores (I)

Antes de entrar a analizar verdades sobre el marketing en buscadores, deberíamos situarnos fuera de Internet, y pensar en el posicionamiento de la marca. En concreto, en el lugar que ésta ocupa en la mente del consumidor. Después, en la diferenciación, en cómo destacar y lograr que ese mismo consumidor entienda qué da nuestra empresa y qué la diferencia de la competencia. En ambos casos, se lleva el gato al agua aquel a quien los consumidores perciben como el mejor.

Y ahora, intentemos trasladar este planteamiento a Internet, con Google, el marketing en buscadores y lo que debemos tener presente a la hora de introducirnos en el mundo del marketing online. He aquí una serie de puntos a modo de reflexión.

1. SEO y SEM son unos procesos en constante movimiento.

Es un tema al que se necesita prestar atención. La optimización de los resultados de búsquedas (SEO) y las acciones de marketing en los buscadores (SEM) es algo que debería estar integrado dentro de la propia estrategia de marketing de la empresa. Se trata más de procesos que de funciones. Internet es algo que está en constante cambio, donde todo puede llegar a ser indexado por los buscadores. Por eso se debe estar atento, tener presencia y articular las acciones que llevará a cabo el responsable del marketing online, bien con un proceso en el que se incentiven las visitas que reciba el website mediante un pago, bien creando, gestionando y planificando una campaña que acerque a los consumidores a la Web. Es en este punto donde hay que tener claro qué se debe optimizar la web, de tal forma que las búsquedas pagadas, junto al contenido y la campaña de marketing formen un único conjunto y no piezas separadas.

2. Ser el número 1 en los resultados no lo es todo, algunas veces incluso no es posible llevarlo a cabo.

Por raro que al principio pueda parecer, el que nuestro anuncio de pago aparezca primero en los resultados de búsqueda por un determinado término, pese a ser la creencia y donde más se fija el usuario, puede no ser lo ideal. Y es así, por un par de razones: puede terminar rápidamente con el presupuesto asignado para la campaña antes que haber podido evaluar si el termino de busqueda está dando una buena tasa de conversión (que el usuario termine pinchando en el enlace o clickthrough). Es decir, hay términos de búsqueda costosos, sobre todo para mantenerlos en las primeras posiciones, que posiblemente no convierten tan bien como otros más concretos de precios más bajos. Con lo cual, no es rentable pagar más por mantener un puesto alto para un termino que no nos dará un buen retorno de inversión.

Por ejemplo, si la empresa se dedica a la venta de viajes por crucero, a lo mejor la compra del término de búsqueda “crucero”, no da buenos resultados, al ser un termino tan amplio, general y caro y en cambio se saca más provecho a la campaña a través de otros terminos de búsqueda más concretos que consiguen una mejor conversión, sin necesidad de agotar el presupuesto asignado, obteniendo un retorno de la inversión positivo. Redirigimos así la inversión de palabras claves que estaban perdiendo dinero mes a mes, a otros más asequibles y eficaces. Pero no todo lo que reluce es oro. Por eso hay que analizar y determinar qué valor hay que asignar a las palabras claves y tener claro cuál es el retorno que darán a la inversión realizada.

El objetivo perseguido es conocer realmente cuáles son las palabras clave por las cuales estamos apareciendo en los primeros resultados de pago. La lista es extensa, habrá una docena que serán más eficientes que otras, incluidas las palabras clave compuestss de varios términos (frases). Dado que estas búsquedas son más específicas y que el 70% de los clicks se producen en la primera página de resultados, la idea principal consistiría en estar en esa primera página del buscador para términos de una buena relación calidad / precio. Por lo tanto, no todo se resume a ser el número 1. La posición número 2 ó 3 puede tener más sentido, al tener un coste menor y cubrir las necesidades planteadas.

3. La larga cola es tu amiga.

La teoría de la larga cola se refiere a los términos o a las palabras clave muy especificos que tienen menos competencia en los resultados de búsqueda y por lo tanto, por lo general, no son muy codiciadas a la hora de pujar por ellas. Al ser términos más especificos, tienen menos busquedas, pero si una tasa de clickthrough y conversión mas alta. La virtud que tienen es la de poder generar un tráfico más cualificado (más ajustado a lo que en realidad sería el negocio del anunciante), con menos competencia que puje por estos terminos, lo que implica un beneficio interesante. Por separado, cada una de estas palabras parece poca cosa al tener un volumen de busqueda muy bajo, pero si incluimos en la campaña muchas palabras de la larga cola , incrementaremos las oportunidades de tener mayor visibilidad y sobre todo mayores conversiones.

Tenemos que tomar varios pasos para conocer los términos, o palabras claves de la larga cola: hacer una búsqueda para conocer cuáles son las palabras claves que traen tráfico a la web, bajo los datos de clickthrough y analítica web que se hayan recopilado, como de las estadísticas de las visitas recibidas; crear una base de datos; y pujar desde el principio por ellos.

Los clientes / usuarios buscan algo, pero no suelen tener decidido exactamente lo que quieren. Siguiendo el ejemplo de los “cruceros”, lo mismo una consulta mejor filtrada como “cruceros de Navidad desde New York” sería más exitosa.

4. Tanto las campañas de Search Marketing (SEM) de pago como de Search Marketing normal (no pago) son cruciales

Lo importante es aparecer en el mayor número de resultados de búsqueda relevantes, bien por acciones directas realizadas por la empresa, o bien mediante acciones pagadas. El objetivo es encontrar un equilibrio.

La visibilidad es la clave, porque incrementa el conocimiento de la marca. La diferencia es que mientras con el SEM de pago controlas la publicidad, con los resultados de búsqueda natural, no tienes ningún control. El de pago nos permite crear y cambiar a nuestro criterio ofertas y promociones especiales que aparecen en los anuncios en cualquier momento. Incluso puedes saber y estudiar en qué páginas aterrizan los visitantes y cuáles tienen mayor tasa de conversión.

En resumen, hay que estar en los dos tipos de estrategias, porque así aumentamos la posibilidad de que el usuario termine haciendo click en el enlace. La razón viene motivada porque estamos ante dos tipos diferentes de clientes que buscan distintas cosas. 70% de usuarios suelen hacer clic sobre los resultados naturales, mientras 30% visitan los resultados de pago. Además, en muchos casos, los usuarios que entran mediante los anuncios de pago, son visitas que desconocen la marca y entran por primera vez; tienen un perfíl más comprador y más propensos a convertirse en clientes que los usuarios que entren mediante los resultados de búsqueda naturales.

La segunda parte del artículo.

Vía Search Engine Roundtable

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